El Desafío
El cliente necesitaba una solución de empaque que comunicara calidad premium sin perder cercanía con el consumidor final. El brief pedía un diseño que funcionara tanto en góndola física como en canales digitales.
Trabajamos desde el concepto inicial hasta la producción final, cuidando cada detalle: desde las fuentes, su ilustración, hasta la meticulosa diagramación de los laterales.
La Solución
Desarrollamos un sistema visual coherente basado en formas simples y una paleta reducida, permitiendo que el producto sea el protagonista. El resultado fue un empaque memorable, con identidad nacional, que logró destacar en el punto de venta y fortalecer la identidad de marca.